Terror en Canta Grillo

Todo comenzó unos carnavales,  un grupo de amigos deciden pasar unos días de descanso en una acogedora posada llamada Canta Grillo. Era un día soleado y la playa esperaba a los amigos para pasar lo que sería uno de los mejores días de sus vidas, pero lo que no esperaban era que al llegar la noche en dicha posada pasarían una serie de eventos que darían un giro inesperado en su estadía.

Atilio el terror de Canta Grillo

La primera aparición

Una linda chica llamada Sofía, fue la primera en vivir un momento aterrador. Ella se encontraba en su habitación supuestamente sola. El día en la playa había sido muy agotador y ella solo pensaba en darse un baño. Mientras tomaba su tan deseado baño, escucha la voz de un hombre el cual se pone a conversar con ella y unos minutos después Sofía se queda hablando sola, a todas estas, ella cree que la persona que le hablo había sido su novio Miguel y se molesta porque el la dejó hablando sola.

El grupo de amigos se encontraba en un área social de dicha posada conversado acerca de lo bien que la habían pasado en la playa. Sofía, llega al lugar y le reclama  Miguel el hecho de que este la dejo hablando sola mientras se duchaba, para su sorpresa desafortunadamente según Miguel nunca había entrado a la habitación al llegar de la playa y mucho menos había entablado una conversación con su novia mientras esta se bañaba.

Sofía sin poder entender quien fue esta persona (ya que según ni su novio, ni ninguno de los amigos había sido) decide no hacerle mente a la situación y continúa conversado tranquilamente.

Luego de bailar, cantar y jugar domino, Marta y Andreina dos de las amigas de Sofía deciden acostarse ya que eran la 1:30 de la madrugada y el agotamiento no las dejaba. Mientras que los demás compañeros deciden seguir su fiesta ya que la pasaban de lo mejor.

Aproximadamente, a las 3:00 am al grupo de jóvenes les da hambre y Sofía se ofrece para ir por algo de comer. Cuando llega a la casa donde tenían la comida ella siente una energía negativa. Por esta razón, agarra las cosas rápidamente y en lo que está saliendo siente que le silban. Con miedo ella se regresa a ver si el silbido fue de Marta o Andreina, pero estas se encontraban en un profundo sueño y alrededor de la casa lo único que había era monte y más monte.

De regreso al lugar donde se encontraban los demás, Sofía no podía dejar de pensar en aquella voz de hombre que escucho mientras se bañaba y en el silbido que la había aterrorizado, sin embargo, decide no comentarle nada a nadie porque a lo mejor solo se iban burlar de ella.

Sospechas

3:40 de la madrugada, Héctor otro de los jóvenes, se encuentra hablando acerca de política y de repente voltea a ver hacia el caney y pega un grito horrible y escalofriante. A todas estas Miguel, que se encuentra de frente a dicho caney le dice a Héctor que se quede tranquilo, que el también vio lo que a él le asusto. Esto hizo que las personas que quedaban ahí, del susto se fueran a dormir, pero solo Héctor, Miguel y Sofía  sabían de la extraña presencia de un hombre que los estaba perturbando.

La mañana siguiente, se encuentran todos conversando en el comedor de la posada y Sofía le pregunta a Héctor y a Miguel que fue lo que vieron que les asusto tanto y Héctor dice que en el medio del caney vio un hombre mayor con una camisa azul, un pantalón blanco y un sombrero de paja, pero más aterrorizante fue que dicho señor tenía la cara quemada.

Don Atilio, un hombre solitario

Justó en el momento que Héctor cuenta, la encargada de la posada escucha y se detiene hablar sobre lo sucedido. Impresionada, les dice que hace algunos años atrás un señor solitario que no le gustaba que lo visitaran llamado Atilio era el encargado de una finca y un día dicha finca se incendió y el hombre lamentablemente quedo atrapado entre las llamas. A raíz de eso, el dueño de la finca decidió convertir el lugar en lo que hoy en día es la posada y desde entonces el alma en pena de Atilio se encarga de asustar algunas de las personas que hacen estadía en el lugar.

Sofía siempre estuvo segura de que una presencia paranormal los vigilaba y con la historia relatada por la encarda, decidieron no regresar a dicha posada ya que el alma de Atilio sin duda alguna se encargaría de hacer de Canta Grillo una posada del terror.

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